Continuamos dando a conocer los trabajos premiados, en esta ocasión de la mano de Marta Díaz Rivas, galardonada con el 2.º premio MARE a los mejores Trabajos Fin de Máster (TFM), con una dotación de 1.000 euros, por su trabajo “Contribución al diseño de sistemas magnetofluídicos para la captura de microplásticos”.

A través de esta breve entrevista, Marta nos acerca a su proyecto, explicando en qué consiste la investigación, qué retos aborda y cómo el desarrollo de sistemas magnetofluídicos puede contribuir a encontrar nuevas soluciones para la captura de microplásticos.

Una oportunidad para conocer más de cerca una investigación que aborda uno de los principales retos ambientales actuales y que explora soluciones innovadoras para reducir la presencia de microplásticos en el medio ambiente.

Si tuvieras que resumir tu proyecto en dos frases, ¿cuál sería?

Mi trabajo desarrolla y optimiza un sistema magnetofluídico para capturar microplásticos magnetizados con partículas magnéticas como tratamiento cuaternario de aguas residuales. Este sistema, plantea una estrategia alineada con la economía circular al permitir reutilizar el material magnético y facilitar valorización de los microplásticos recuperados.

¿Qué reto o necesidad relacionada con la economía circular motivó el desarrollo de tu trabajo?

El trabajo surge ante la necesidad de desarrollar tecnologías capaces de eliminar microplásticos de las aguas residuales buscando que los microplásticos capturados dejaran de considerarse un residuo para convertirse en un recurso potencialmente valorizable.

¿Cuál consideras que es la principal aportación o impacto de tu proyecto?

Creo que la principal aportación del trabajo es avanzar en un aspecto todavía poco explorado: el desarrollo de sistemas de captura de microplásticos en continuo. Los resultados obtenidos aportan información útil para el diseño y la optimización de esta tecnología, un paso necesario para favorecer su futura aplicación en instalaciones reales.

¿Qué aspecto de tu trabajo destacarías por su carácter innovador o diferencial?

Destacaría, por un lado, como he mencionado, la apuesta por la operación en continuo, y por otro, el enfoque de economía circular. El trabajo no solo estudia cómo capturar microplásticos de forma más eficiente, sino también cómo regenerar el material magnético sin perder rendimiento, facilitando su reutilización y la posible valorización posterior de los microplásticos recuperados.

¿Qué resultado o conclusión te gustaría que conocieran las empresas, administraciones o la sociedad?

Me gustaría transmitir que existen alternativas prometedoras para mejorar la eliminación de microplásticos incorporando criterios de economía circular desde el propio diseño del proceso. Aunque se trata de un estudio a escala de laboratorio, los resultados muestran que es posible avanzar hacia tecnologías más eficientes y con un menor consumo de recursos.

¿Qué consejo darías a quienes quieran investigar, innovar o desarrollar proyectos relacionados con la economía circular?

Les animaría a abordar los problemas desde una perspectiva amplia, buscando soluciones que no solo sean eficaces desde el punto de vista técnico, sino que también contemplen incorporar la economía circular desde el planteamiento inicial del proyecto. Pequeñas mejoras en el diseño de un proceso pueden tener un impacto importante.

¿Qué supone para ti recibir este reconocimiento de la Cátedra MARE de Economía Circular?

Es una gran satisfacción porque reconoce el trabajo realizado durante el TFM y pone en valor una investigación orientada a abordar un problema ambiental desde una perspectiva de economía circular. Además, supone un estímulo para seguir investigando y desarrollando soluciones que puedan contribuir a una gestión más sostenible de los recursos.